El hacha, la escoba, la mano de mortero y el pájaro carpintero

Hace ya tiempo intenté contar la cantidad de divinidades que intervenían en el parto en época romana. Como advertí en ese momento, me quedé corta.

Estaban presentes muchas más. El problema es que estamos hablando de hace tantos siglos, que solo conocemos la punta del iceberg de la mayoría de cosas, también de la cantidad de dioses que pululaban por la vida de los romanos.

Detrás de los grandes dioses, los más conocidos, aquellos que tienen siempre primos hermanos griegos, existen pequeñas deidades de oscuro significado, enraizadas en la tradición latina más antigua, quién sabe si presentes en el territorio romano antes de que los romanos tuvieran el nombre de romanos. 

Poco se sabe de ellas, menciones aisladas nada más.

Estos días, leyendo de aquí y de allí, me he encontrado con cuatro de ellas que se dedicaban a salvaguardar la casa y, concretamente, al recién nacido, de los malos espíritus.

Intercidona la de la hacha

Hacha romana o medieval, siglos II – XII d.C. Hierro. (Militar - Armas Blancas Originales de Fabricación Anterior a 1850)
Reproducción de una posible hacha de época romana


Deverra la de la escoba (precedente de las actuales brujas)

Escoba tradicional europea

Pilumnus el de la mano de mortero

http://www.antiquaexcelsa.com/images/Cartago_y_roma/grandes/Manos-de-mortero-romano.jpg
Mano de mortero (o maza) romana


Picumnus, un pájaro carpintero, hermano de Pilumnus.

Picumnus temminckii1.jpg
Picumnus, pajarito de la familia de los pájaros carpinteros


Aunque estos elementos eran utilizados en las casas como auyentadores de malos espíritus en general, dando golpes con ellos en el dintel de la puerta, en el momento del nacimiento de un nuevo miembro de la familia su cometido era muy espcífico. Con el ritual de dar golpes se intentaba que estos dioses auyentaran a otro dios que no era bienvenido en estos momentos: Silvano, dios del bosque.

Silvano era un dios bastante simpático y jugetón al que los romanos tenían bastante estima. Menos cuando este se relacionaba con las mujeres. Parece que se les aparecía en sueños en forma de extrañas pesadillas de naturaleza sexual. Por otro lado, cuando parían, ponía en peligro seriamente la seguridad del recién nacido, así que en esos momentos en que Silvano se convertía en un diablo era importante auyentarlo.

Como se puede observar, Silvano era representante de lo salvaje, mientras que los cuatro pequeños dioses que hemos presentado eran símbolos de la agricultura y la civilización. 

La mano de mortero, con la que se muele el grano, la escoba que limpia la casa y separa el trigo de la paja, y el hacha que tala bosques para hacer campos de cultivo. 

El Picumnus, por otro lado, era un pájarito que gustaba especialmente a los romanos. Fue el que apareció a Rómulo y Remo en su nacimiento y les ayudó a sobrevivir. También tiene relación con la agricultura; su apellido en ocasiones era Sterqulinios, estiércol, pues fue el quien enseñó a los hombres a abonar los campos.

Los hombres civilizatorios, querían espantar con estos elementos los peligros de la naturaleza, de los salvaje.

La mujer tradicionalmente se la ha vinculado con lo natural, probablemente precisamente porque ella da vida. Esa versión femenina más cercana a lo salvaje ha sido temida por los hombres.

Los sueños son momentos en que damos rienda suelta a lo que hoy en día diríamos subconsciente. Allí estaba Silvanos de vez en cuanto para perturbar la paz del hogar apareciendo en la mente femenina con extraños (añado yo, y problemente interesantes) sueños sexuales.

El parto es un momento crítico de relación con las fuerzas de la naturaleza. El gran momento. No podían dejar que la mujer se apartara del buen camino de la civilización y dejara entrever su verdadera naturaleza.

Silvano,devía ser auyentado, por el bien del recién nacido, de la familia y de la sociedad.


Si tenéis ineterés de profundizar en el tema, podéis consultar

- D. Briquel, 1983"Le plion,de Pilumnus, la hache d'Intercidonia, la balai de Deverra", Latomus, nº42


- P. F. Dorcey, 1989, " The role of women in the cult of Silvanus", Numen, nº36

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